“La
agricultura es la profesión del sabio la más adecuada al sencillo y la
ocupación más digna para todo hombre libre”. Hace 2000 años, Cicerón
sentenció con esta frase una realidad que parece perdida, poco adecuada y
nada más lejos de los tiempos que corren.
Todo
empezó por el desentendimiento humano que acaba en guerras. Después
viene el hambre y la necesidad imperiosa de combatirla a cualquier
precio. Hay que producir más alimento en la misma superficie de terreno,
hay que utilizar productos químicos ajenos a la tierra para forzar su
rendimiento, hay que utilizar plaguicidas para que no se vea mermada la
producción, hay que formar técnicos que investiguen y trasmitan como
hacerlo... Se consiguió, fue un logro. Efectivamente gracias a estas
medidas se vieron incrementados los rendimientos de las cosechas
produciendo más alimento para la población.
Los
agricultores y técnicos que han venido después se vieron absurdamente
influenciados por estos primeros y por una floreciente industria
agroquímica que descubrió en ello un filón. Ya no hay ninguna necesidad
de sobre-explotar la tierra, pero sigue una inercia que dura hasta
nuestros días. Actualmente el agricultor sigue teniendo perdida su
propia identidad de sabio y la sencillez que le debe caracterizar y lo
que quizá sea más importante: la libertad.
![]() |
| Añadir leyenda |

No hay comentarios:
Publicar un comentario